En el Día Nacional de la Solidaridad, desde el Centro de Autoayuda para Pacientes Oncológicos (CAPO) de Río Grande hablaron sobre la labor de acompañamiento a quienes atraviesan la enfermedad.
La secretaria, Hilda Linares, dialogó con el programa «Tarde a tarde», que se emite por ((La 97)) Radio Fueguina, y destacó el valor del apoyo vecinal como sostén en un momento en que la situación económica le agrega dificultad al tratamiento.
La referente forma parte de la entidad desde sus orígenes. «Yo estoy trabajando en CAPO desde el año 1993, desde que se fundó, o sea en mayo del 93 que entregaron la personería jurídica», recordó.
«Yo comencé más o menos en julio a trabajar con ellos, y desde entonces estamos tratando de hacer lo mejor que podemos para poder salvar muchas de las dificultades que tienen los pacientes oncológicos».
Desde entonces, la tarea apunta a mitigar las múltiples cargas del paciente. «No es solamente el hecho de sobrellevar su enfermedad, sino también trae aparejado todo lo que es el momento de recibir el diagnóstico y también la situación económica», explicó.
Sobre estas tres décadas, Linares aseguró que el balance es positivo y lo atribuyó a lo aprendido de los fundadores. «Aprendí a que a veces no es necesario tener dinero ni ser, sino que simplemente nuestras manos son las que pueden servir de apoyo para aquellas personas que más necesitan», sostuvo.
«Realmente un abrazo, una atención, mostrar que todas las personas somos dignas de solidaridad y de cariño», añadió.
La secretaria describió los cambios que el tratamiento provoca en los pacientes. «Vos lo ves por fuera y están muy bien, pero realmente el cuerpo a través de las quimioterapias cambia muchísimo, las radiaciones también, y hay muchísimas cosas que ya cuestan mucho más», señaló.
En ese marco, la diferencia económica marca el acceso a una mejor recuperación. «Lo puede hacer quien tiene un buen poder adquisitivo, no quien está con una jubilación o una pensión mínima», afirmó.
En cuanto a la población que asiste al centro, Linares indicó que hay alrededor de 70 pacientes inscriptos y que crece el número de jóvenes. «Últimamente tenemos cada vez pacientes más jóvenes», dijo.
Aclaró que concurren de manera asidua entre 10 y 15, ya que no todos pueden trasladarse. «Los pacientes que no pueden venir, cuando sabemos cuál es su condición, tratamos de estar presentes, ya sea mediante un llamado o una visita a la casa cuando están con quimioterapia», completó.
«El objetivo de la asociación es llevar una mejor calidad de vida a los pacientes oncológicos», destacó. «En algunos alcanzamos, en otros no, pero se intenta dar lo mejor de uno mismo, el acompañamiento y el cariño».
Sobre el testimonio de sus mentores, Linares recordó a los fundadores y pidió una oración por uno de ellos: «Aprendí a través de los fundadores, que son Gladys y Maidana. Gladys ya partió, y Maidana en este momento estamos pidiendo una cadena de oración porque su situación es complicada».
En cuanto al momento del diagnóstico y el tratamiento, la secretaria profundizó que «se trata de llevar un consuelo, una ayuda, atender lo que se puede, tratando de hacer lo mejor posible».
Y describió el proceso que atraviesa el paciente: «Se intenta estar juntos, tratar de hacer lo mejor por las personas, tratar de mitigar un poco más la angustia y todo lo que se pasa cuando el paciente recibe el diagnóstico y está pasando las quimioterapias».
También mencionó las nuevas necesidades que surgen a lo largo del tratamiento. «Van necesitando más ayuda, más comprensión en muchas de las cosas, porque ya no se pueden hacer las actividades como antes».
En ese punto, vinculó la recuperación con la situación económica. «El poder económico es muy distinto para una persona que tiene un bajo poder adquisitivo a aquella que puede tener sus alimentos, todo lo que necesita su cuerpo para responder y para estar firme. Entonces se trata a través de CAPO de llevar, de ayudar un poquito, porque en este momento es difícil».
Por último, sobre la comunidad de pacientes, aclaró que no todos pasan por el centro con la misma asiduidad: «Son alrededor de 10 o 15 los que vienen y están asiduamente, porque no todos pueden trasladarse, no todos están en las mismas condiciones».