Hasta el momento, alrededor de 500 choferes completaron la inscripción, sobre un cupo máximo establecido en 800 habilitaciones.
El QR funcionará como identificación visible de los vehículos autorizados para prestar el servicio. Aquellos conductores que trabajen sin estar registrados o sin exhibir el código quedarán expuestos a multas, infracciones y al eventual acarreo del automóvil.
La confirmación se conoció luego de una reunión entre representantes de agencias de taxis y remises y autoridades del Municipio de Río Grande, en la que se analizaron los mecanismos de fiscalización y el cumplimiento de la nueva normativa.
Al término del encuentro, el referente del sector Héctor Copa aseguró que no habrá una nueva prórroga para completar el registro.
“Los autos de aplicación habilitados tienen que tener su QR como corresponde. Si no tienen el QR, están trabajando ilegalmente y quedan expuestos a multas y acarreo”, señaló.
Más inspectores podrán realizar los controles
Durante la reunión también se acordó ampliar la coordinación entre las distintas áreas municipales encargadas de fiscalizar el transporte.
Según explicó Copa, tanto los inspectores de Transporte Público como los agentes de Inspección General estarán habilitados para controlar a taxis, remises y vehículos particulares que presten servicios mediante aplicaciones.
Además, las autoridades municipales mantuvieron reuniones con el Juzgado de Faltas para unificar los criterios utilizados al momento de confeccionar las actas y evitar que las infracciones sean posteriormente rechazadas por errores administrativos.
Desde el sector de taxis y remises valoraron que el Municipio haya ratificado el fin de las prórrogas y el inicio de los controles.
Con la entrada en vigencia de esta nueva etapa, los usuarios podrán reconocer a los vehículos habilitados mediante el QR, mientras que los conductores que todavía no completaron el trámite deberán regularizar su situación para continuar trabajando dentro del marco legal.