miércoles 15 de julio de 2026 - Edición Nº757

Provinciales | 15 jul 2026

Mundial Estados Unidos 2026

De la mano de Lios: Argentina-Inglaterra y un clásico con toda la carga emocional

09:41 |No es un partido más. Es el partido soñado. El mundo se paralizará para ver un clásico, para ver si Leo y su Scaloneta pueden seguir escribiendo páginas de historia y también agregar a su palmarés un match que no suma estrella, pero que si se da el triunfo se convertirá en sticker, bandera, tatuajes y pasará a la posteridad.


No es un partido más. Es el partido soñadoEl mundo se paralizará para ver un clásico, para ver si Leo y su Scaloneta pueden seguir escribiendo páginas de historia y también agregar a su palmarés un match que no suma estrella, pero que si se da el triunfo se convertirá en sticker, bandera, tatuajes y pasará a la posteridad.

No es un partido más. Conceptualmente es un encuentro de fútbol con una carga emocional diferente a todos. Más allá de que muchos de estos jugadores (y muchos hinchas) no habían nacido en 1982 y no fueron contemporáneos de la Guerra de Las Malvinas, sí conocen la historia. Crecieron con lo que absorbieron. Con lo que les explicaron sus padres. Con lo que aprendieron en el colegio, con lo que ahora ven en los reels del smartphone y lo que el propio plantel fue transmitiendo desde hace ocho años. Porque en cada canción aparecen los pibes que se quedaron en las Islas.

Porque hasta en este mismo torneo, cuando nadie preveía este duelo, se dio una conexión entre el centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de Río Grande y los jugadoreslos ex combatientes les dejaron llegar su sueño de tener una camiseta autografiada en su museo y que fuera un “puente”; los “muchachos” que ilusionan nuevamente ya la firmaron y pronto estará en el Sur de nuestro país.

“Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo, Argentina quiero verte bicampeón”, dice el hit de este Mundial, ese que los jugadores convirtieron en su bandera y que hasta le inventaron una coreografía, chocando los brazos por arriba de la cabeza. El fútbol y la geopolítica tienen pocas cosas en común, pero esos 11 tipos corriendo detrás de una pelota sí han ayudado a mantener viva una causa que deberán resolver los señores de traje que habitan la Casa Rosada o el Palacio de Buckingham.

La Scaloneta tiene casi que su último pagaré de la mano de Messi. Es injusto cargarle a este equipo que ya ganó cuatro títulos, que cortó la sequía de 28 años sin vueltas, que logró un Mundial tras 36 años, con una deuda que no es suya ni de nadie. Pero al capitán Leo siempre se le pide una más y él está ahí, preparado para intentarlo. “Será un partido especial, nunca los enfrenté”, le contó el 10 a Olé, recordando que será su primera vez ante los británicos. Y eso que hace 21 años que juega en la Mayor.

Detrás de todo el morbo, hay un encuentro. Un duelo que te clasifica o no a la final del Mundial donde espera España, que tendrá un día más de descanso. Pero quién puede pensar en el 19 de julio, en Nueva Jersey, si por delante hay un Argentna-Inglaterra. Si cada rincón de nuestro país estará desierto entre las 16 y las 18, y solo se escucharán las exclamaciones o los gritos que podrán detectar cuán bien le está yendo a este grupo que ha acostumbrado a dejar bien parado al país en cada competencia.

El sueño del Bi está a dos partidos. Pero casi que este duelo parece tener un peso específico superior al de una semifinal, que ya de por sí es trascendente. Por eso, el cuerpo técnico trata de mentalizar al equipo de que juegue con el corazón como siempre (si hay algo que destaca este ciclo es el espíritu amateur) aunque sin pasarse de rosca. Pretende que los futbolistas no jueguen al ritmo de la tribuna, sino que entiendan que esto se dirimirá por detalles.

En las calles de Atlanta ya se vive el clima. La seguridad está a la orden del día, nadie quiere desmanes ni imágenes como las que se dieron en las tribunas de México 86, justamente el único triunfo de Argentina en cinco duelos mundialistas en la historia (Inglaterra ganó tres -el último en el 2002- y un empate, con victoria argenta en los penales en el 98). Cómo olvidar el mejor gol de la historia de Diego y también la Mano de Dios, para “ ese barrilete cósmico”, que inmortalizó Víctor Hugo Morales. El Mercedes-Benz Stadium será una olla a presión. Cerrado, refrigerado, pero con el corazón latiendo a mil. Vamos, Argentina. Vamos, Selección.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias