

“Más allá de las caídas de ventas, el poco movimiento y flujo de dinero, se ha perdido muchísima rentabilidad. Los impuestos y servicios siguieron subiendo y la mayoría de los comercios están con un grado de preocupación muy alto. Tenemos muchas puertas cerradas, lo que también preocupa. Hay pérdida de puestos de trabajo, negocios que se cierran, poco consumo”, dijo en diálogo con Radio Universidad de Río Grande.
Fernández señaló además que “en tarjetas de crédito hay un alto índice de morosidad, subieron los aranceles de financiamiento de las tarjetas y todo esto es un combo perfecto para que la situación sea muy preocupante”.
“Todas las tarjetas están saturadas y hay una gran preocupación por el alto índice que realiza la compra de alimentos en cuotas. Cuando se empieza a comprar la comida en cuotas, la situación e sumamente delicada porque los intereses cada vez son más altos”, resaltó.
Fernández aseguró que “hay varios comercios que tomaron la decisión de no seguir, porque sus esfuerzos no dieron resultado”, explicando en ese sentido que “tenemos varios comercios por cerrar, que ya están con la liquidación final. Los cierres de comercios se ven más en la calle San Martín y sus alrededores”.
“Casi el 46% de los comerciantes alquilan, no tienen locales propios, y esto complica más la situación. Cuando hay que renovar contrato, empiezan las complicaciones más graves”, señaló.